El alcoholismo es una enfermedad que no respeta sexo, edad, condición social.
Las personas con antecedentes familiares de alcoholismo tienen mayor probabilidad de empezar a beber antes de la edad de 19 años y de volverse alcohólicas.
La mayoría de las personas que han tenido problemas con el alcohol son hombres pero la incidencia del alcoholismo en las mujeres ha estado aumentando durante los últimos 30 años. El riego general para desarrollar alcoholismo es un 3 % a un 5 % para los hombres y un 1 % para las mujeres.
Para ayudar a este tipo de personas es que existen los centros para el alcoholismo, desgraciadamente, la mayor parte de los alcohólicos se espera hasta la fase crítica o la fase terminal para aceptar un tratamiento. Mientras más pronto se rehabilite un alcohólico, más posibilidades de recuperación tendrá.
El tratamiento utilizado por los centros para el alcoholismo dependerá de la evolución de la enfermedad, de las complicaciones médicas o psiquiátricas que presente el paciente y de la disposición que tenga hacia el tratamiento. En muchos casos deberá internarse para desintoxicación o tratamiento de alguna complicación médica.